En Londres, durante la reciente jornada de difusión del grupo de trabajo del W3C sobre las etiquetas para la Web, Powder entró Charles McCathieNevile de Opera Software con una bolsa que con sonrisa explicó que había encontrado en un puesto en la calle chirivias y ruibarbo para llevar en su regreso a España. El día siguiente al hacer la compra en el supermercado aproveché la ocasión para comprar también. aunque como se ve en la imagen en el huerto mi madre también tiene suministro propio.
Entre los compañeros y amigos el ruibarbo parece ser un alimento casi desconocido. En Inglaterra y otros países del norte de Europa es muy apreciado. Durante los últimas decadas ha experimentado un declive debido a la popularidad debido al auge de las frutas exóticas en invierno, pero últimamente parece que se recupera el consumo. Desde que lo compré allí lo he encontrado en SuperCor, pero no con la misma calidad. Su nombre científico es Rheum raphonticum, y es de origen asiático. Aunque es el tallo de la hoja se consume como fruta, normalmente con azúcar para compensar su acidez. Tiene un color rojo y cuando esté recién cortado brilla como metal.
Al volver a Madrid hice la tarta que comimos en la oficina. Dado que el ruibarbo contiene mucha agua, hice la tapa de la tarta en forma de "tejido" abierto como se puede apreciar en la imagen.
El dia anterior la reina Isabel de Inglaterra dío un banquete de estado en honor al presdente de la república francesa, Nicolás Sarkozy, y para postre se sirvió pastel de ruibarbo con crema de vainilla (¿crema inglesa?). El periódico Daily Telegraph publicó el menú de la cena en francés e inglés.
Receta Tarta de Ruibarbo
| Yema de heuvo | 1 |
| Ruibarbo | 500g |
| Azúcar blanco fino | 2 cucharadas |
| Gengibre en almibar | 1 o 2 trozos |
| Harina de maiz | 1 cucharada |
| Pasta quebrada |
Forrar un molde de tarta de 20cm con la mitad de la pasta. Cortar el ruibarbo den trozos de 2cm. Mezclar el azúcar con la harina de maíz. Añadir el ruibarbo y el jengibre y mezclar hasta cubrir con la harina. Verter el ruibarbo en el molde y tapar con la otra mitad de la pasta. Perforar un agujero de ventilación en la tapa. Untar la tapa con huevo batido y salpicar con azúcar.
Hornear a 180°C durante media hora.
