jueves 27 de marzo de 2008

Tarta de Ruibarbo

En Londres, durante la reciente jornada de difusión del grupo de trabajo del W3C sobre las etiquetas para la Web, Powder entró Charles McCathieNevile de Opera Software con una bolsa que con sonrisa explicó que había encontrado en un puesto en la calle chirivias y ruibarbo para llevar en su regreso a España. El día siguiente al hacer la compra en el supermercado aproveché la ocasión para comprar también. aunque como se ve en la imagen en el huerto mi madre también tiene suministro propio.

Ejemplar de ruibarbo con hojas verdes y tallos rojos

Entre los compañeros y amigos el ruibarbo parece ser un alimento casi desconocido. En Inglaterra y otros países del norte de Europa es muy apreciado. Durante los últimas decadas ha experimentado un declive debido a la popularidad debido al auge de las frutas exóticas en invierno, pero últimamente parece que se recupera el consumo. Desde que lo compré allí lo he encontrado en SuperCor, pero no con la misma calidad. Su nombre científico es Rheum raphonticum, y es de origen asiático. Aunque es el tallo de la hoja se consume como fruta, normalmente con azúcar para compensar su acidez. Tiene un color rojo y cuando esté recién cortado brilla como metal.

La tarta de ruibarbo con la tapa en forma de tejidoAl volver a Madrid hice la tarta que comimos en la oficina. Dado que el ruibarbo contiene mucha agua, hice la tapa de la tarta en forma de "tejido" abierto como se puede apreciar en la imagen.

El dia anterior la reina Isabel de Inglaterra dío un banquete de estado en honor al presdente de la república francesa, Nicolás Sarkozy, y para postre se sirvió pastel de ruibarbo con crema de vainilla (¿crema inglesa?). El periódico Daily Telegraph publicó el menú de la cena en francés e inglés.

Receta Tarta de Ruibarbo

Ingredientes
Yema de heuvo 1
Ruibarbo 500g
Azúcar blanco fino 2 cucharadas
Gengibre en almibar 1 o 2 trozos
Harina de maiz 1 cucharada
Pasta quebrada

Forrar un molde de tarta de 20cm con la mitad de la pasta. Cortar el ruibarbo den trozos de 2cm. Mezclar el azúcar con la harina de maíz. Añadir el ruibarbo y el jengibre y mezclar hasta cubrir con la harina. Verter el ruibarbo en el molde y tapar con la otra mitad de la pasta. Perforar un agujero de ventilación en la tapa. Untar la tapa con huevo batido y salpicar con azúcar.

Hornear a 180°C durante media hora.

Referencias

lunes 24 de marzo de 2008

Desayuno de champiñón gigante

champiñon gigante, casi tan ancho como el billete de 10 euros al ladoEn España no, pero en otros países el champiñón es muy apreciado en los desayunos. En mi última visita a Inglaterra he podido desayunar bien con este champiñón gigante. Me acuerdo de niño recogerlos en los prados alrededor del pueblo una mañana húmeda. Aunque es un especie distinto (es Agaricus arvensis mientras el champiñón corriente es Agaricus campestris) Comparando con el billete de diez euros se puede apreciar su tamaño. Con solo uno se desayuna bien.

martes 11 de marzo de 2008

Bollos Calientes con cruz (Hot Cross Buns)

Igual que el año pasado he hecho estos bollos tan típicos en Inglaterra el Viernes Santo, este año sin cruz. Es característica de este pan que es ligeramente dulce, con pasas y especias y con levadura.

Una docena de bollos con cruzSegún el libro “English Bread and Yeast Cookery” (Pan y Cocina de Levadura de Inglaterra) de Elizabeth David en el reinado de Isabel I en 1592 se prohibió la venta de los bollos con especias excepto en ocasiones especiales como entierros, el Viernes Santo o en navidades. Posteriormente se abandonaron los intentos de suprimir la venta de los bollos de especias. Sin embargo otros sostienen que su origen es mucho más antiguo, de la época pre cristiana y que el bollo representa la luna y la cruz sus cuartos. En el año 2003 se provocó un escándalo cuando un ayuntamiento londinense con muchos ciudadanos de otras religiones decidió prohibir su consumo en los colegios para evitar una supuesta ofensa contra otras religiones lo que provocó a su vez a los representantes de otras religiones a afirmar que no les importaba y la protesta de la diputada católica conversa Anne Widdecombe (Sin embargo, según el periódico el Daily Telegraph (“Hot cross banned: councils decree buns could be 'offensive' to non-Christians”)).

Receta

Para 12 a 14 bollos

Harina blanca, de fuerza450g
Sal1 cucharada
Clavo en polvo1 cucharada
Canela1 cucharada
Nuez de moscada, recién molida1 cucharada
Mantequilla50g
Levadura, seca1 cucharada
Cascara de limón rallada1
Azúcar moreno, fino50 g
Pasas sultanas85 g
Cascara de cítricos 25 g
Huevo1 grande
Leche250 ml
Pasta quebrada90g
Azúcar blanco50g

Untar con mantequilla dos bandejas (o una grande). Rallar el limón. Batir un poco el huevo. Calentar la leche a temperatura de sangre.

Pasar por un tamiz la harina, la sal y las especias en un recipiente grande, y incorporar la mantequilla como si fuera para pasta. Incorporar la levadura, la cascara del limón, el azúcar, las pasas y la cascara de cítrico. Incorporar el huevo y leche suficiente para formar una masa blanda. Amasar hasta conseguir una masa suave y elástica. Formar una bola y dejar a fermentar en un recipiente ligeramente engrasada hasta que duplique su tamaño.

Amasar un poco la masa en una superficie salpicado de harina. Dividir en 12 o 14 piezas y formar en bolas; colocar en las bandejas. Aplanar ligeramente cada una. Extender la pasta con el rodillo, humectar con agua (para pegar) y formar una cruz en cada bollo. Tapar los bollos con un trapo y dejarlos aumentar de nuevo hasta que dupliquen su tamaño (unos 30 minutos).

Un plato de bollos sin cruzCalentar el horno a 190°C. Hornear los bollos unos 15 a 20 minutos, o hasta estén dorados. Transferir a una rejilla para enfriar.

Mientras los bollos están en el horno, preparar un jarabe. Poner en una cazuela pequeña el azúcar con 3 cucharadas de las de sopa de leche (o agua). Calentar suavemente, removiendo hasta que se disuelva el azúcar. Llevar a ebullición y hervir rápidamente durante 2 minutos. En cuanto se saquen los bollos del horno, pintarlos dos veces con el jarabe usando una brocha. Dejar enfriar y servir calientes o fríos. Están deliciosos partidos por la mitad y tostados.